Durante la más reciente sesión del Concejo Distrital de Santa Marta, el cabildante Howard Escárraga expresó su preocupación por el ruido excesivo que generan las chivas rumberas, situación que, según él, se ha convertido en una molestia constante para las comunidades por donde transitan estos vehículos turísticos.
“Constantemente me escriben líderes de sectores afectados. Para mí, estos buses deberían contar con un guía que promueva a Santa Marta y su cultura, no dedicarse únicamente a generar ruido”, señaló Escárraga.
El concejal anunció que en los próximos días citará a la Secretaría de Gobierno, la Policía Ambiental y el Dadsa, con el fin de conocer qué controles se han implementado y qué medidas se pueden reforzar para garantizar la convivencia ciudadana. “Quiero saber si los conductores tienen su documentación en regla y cuántos comparendos se han impuesto hasta la fecha”, puntualizó.
Escárraga hizo un llamado a las autoridades para que adopten medidas concretas que pongan fin a lo que calificó como un “desenfreno”, advirtiendo que la actividad de estas chivas afecta el derecho al descanso y a la tranquilidad de los habitantes.
De acuerdo con su denuncia, en sectores como Arrecife, los vehículos circulan con altos niveles de sonido y el uso constante de pitos, incluso activando alarmas de carros estacionados, lo que genera mayor inconformidad entre los residentes.
Finalmente, el concejal aclaró que no busca afectar la oferta turística de la ciudad, sino encontrar un equilibrio entre el entretenimiento y el respeto por la convivencia y la salud auditiva de los ciudadanos.

