El Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa) avanza en operativos de regulación y control para frenar las construcciones ilegales en los cerros urbanos, al tiempo que desarrolla campañas de sensibilización ciudadana sobre los riesgos de esta práctica.
Durante un recorrido en el sector de La Ensenada Juan XXIII, la autoridad ambiental verificó los estragos ocasionados por la reciente ola invernal y reiteró que la urbanización irregular en zonas de cerros incrementa la vulnerabilidad de las comunidades frente a fenómenos como erosión, deslizamientos e inundaciones.
El Dadsa advirtió que estas edificaciones no autorizadas generan graves impactos ambientales: deforestación, pérdida de cobertura vegetal y disminución de fuentes hídricas, lo que afecta la biodiversidad, deteriora el paisaje natural y pone en riesgo a las familias asentadas en áreas de alto peligro.
Para enfrentar esta problemática, la entidad impulsa operativos de control, procesos de reforestación comunitaria y campañas de sensibilización, con el fin de recuperar los espacios intervenidos y proteger los ecosistemas.
“Los cerros de Santa Marta cumplen funciones vitales: son guardianes del agua, refugio de especies y reguladores del clima. Protegerlos es un compromiso colectivo que garantiza el bienestar presente y futuro de la ciudad. Desde el Dadsa seguiremos trabajando de la mano con la comunidad y las instituciones para frenar el avance de construcciones ilegales, recuperar los ecosistemas y, sobre todo, proteger la vida”, afirmó la directora del Dadsa, Paola Gómez Bolaño.



